Estamos en el año 1991 (de nuevo) y Ocean vuelve a conseguir otra licencia de película, en esta ocasión, la que estuvo de moda en aquel año: Terminator 2.
Como la película habrá sido vista por casi todas las personas que visitan este blog, solo haré una pequeña reseña del argumento que és el mismo utilizado por el programa: En 1990, John Connor es un muchacho de unos 13 años, que llegará a ser el lider de la resistencia humana contra las máquinas en una futura guerra. Para acabar con el molesto jefe de la rebelión humana, la computadora Skynet, que lidera la facción de las máquinas, manda desde el futuro a un Terminator (robot especializado en asesinar) a dicho año, para liquidar al joven John. Por su parte, el John del futuro captura a otro Terminator y le asigna la misión de salvar a su otro yo del pasado, dicho Terminator seremos nosotros en el videojuego.
El juego comienza con una músicá que no se corresponde con la de la BSO de la película, pero cumple muy bien el papel de ambientar los menús y la pantalla de inicio, que nos muestra a un Terminator en su forma de esqueleto metálico.
Una vez elegido el control, un pequeño texto nos indica en breves líneas la misión que nos ocupa. Básicamente nos enfrentaremos contra el T1000 (nuestro oponente robótico) durante todas las misiones. Nuestro robot (el T101) comienza la primera fase en una lucha cuerpo a cuerpo contra el enemigo, intentando ganar tiempo para que John escape. El esquema de esta misión es similar a la cuarta y a la séptima (última del juego). Cabe decir que los gráficos son bastante grandes, aunque están poco definidos al ser enteros negros y transparentes. El decorado es relativamente pobre. Nuestro Terminator se mueve como si fuera un viejo achacoso, por suerte para nosotros, el T1000 tampoco es un dechado de agilidad y lentamente se acercará a nosotros para darnos un cabezazo o un golpe de dedo (sí, no miento). Nuestra salud está medida al lado, mediante una imagen de nuestro Terminator con las facciones humanas (Schwarzenegger), a medida que perdamos vida, nuestra cara cambiará a modo robótico y si eso sucede, se acabó la partida. Nuestro contrincante también usa la misma forma de medir sus fuerzas, solo que al ser un robot hecho de metal líquido, su cara no cambia de forma, solamente disminuye la barra de energía que tiene al lado de la imagen.
Una vez superado el primer escollo (y como he comentado antes, 4º y 7º), pasamos a la siguiente fase. En esta ocasión, vamos en moto con John de paquete, mientras que el T1000 nos persigue con un camión, el problema viene en la localización del escenario, una canalización de agua que está llena de escombros y chatarra. Nuestra moto suele ser más rápida que el camión, pero a este último no le afectan los obstáculos y por lo tanto puede alcanzarnos de una manera relativamente sencilla. Si el camión nos atrapa, perderá vida John Connor, cuya cara irá tornándose en calavera, si por contra nos topamos con rocas u obstáculos, perderemos vida nosotros. Un indicador nos dice la distancia que queda para poder salir del canal y conseguir que el T1000 choque contra un pilar, asi como unas flechas en el suelo nos indican el paso más seguro. Unas pequeñas ruedecitas en el suelo nos darán puntos y nos permitirán recuperar algo de vida, así que puede ser vital recogerlas. Algún que otro coche abandonado nos permitirá dar saltos con nuestra moto.






